| Mensaje
de Carmen Te diré que no soy yo la diabética sino mi hijo, aunque la verdad, me
cambiaría por el con un chasquido de dedos, pero como eso no puede ser
hago todo lo que está en mis manos para ayudarle a llevar esa carga lo
mejor posible.
sobre probleamas de celíacos no se mucho, pero sí sé que a Frankie (mi
hijo) le hacen analíticas que entre otras cosas le piden la prueba
celíaca, por lo visto los diabéticos son más proclibes que otras
personas a sufrir ese trastorno.
son enfermedades autoimunes, como los problemas de tiroides y el lupus
que también padezco yo, y también le miran eso a Frankie en los
análisis.
Pero aunque es duro, me gustaría transmitir mi mensaje de ánimo a
todas las personas que pudieran leer este mensaje, para que no
decaigan en su lucha y vivan una vidad lo más normal posible y que
intenten ser lo más felices que puedan.
Saludos a todos
Carmen. Diabetes La
diabetes es un desorden del metabolismo, el proceso que convierte el
alimento que ingerimos en energía. La insulina es el factor más
importante en este proceso. Durante la digestión se descomponen los
alimentos para crear glucosa, la mayor fuente de combustible para el
cuerpo. Esta glucosa pasa a la sangre, donde la insulina le permite
entrar en las células. (La insulina es una hormona segregada por el
páncreas, una glándula grande que se encuentra detrás del estómago).
En personas con diabetes, una de dos componentes de este sistema
falla:
- el páncreas no produce, o produce poca insulina (Tipo I); or
- las células del cuerpo no responden a la insulina que se produce
(Tipo II).
Tipos de Diabetes
Hay dos tipos principales de diabetes. Al tipo I, dependiente de la
insulina, a veces se le llama diabetes juvenil, porque normalmente
comienza durante la infancia (aunque también puede ocurrir en
adultos). Como el cuerpo no produce insulina, personas con diabetes
del tipo I deben inyectarse insulina para poder vivir. Menos del 10%
de los afectados por la diabetes padecen el tipo I.
En el tipo II, que surge en adultos, el cuerpo sí produce insulina,
pero, o bien, no produce suficiente, o no puede aprovechar la que
produce. La insulina no puede escoltar a la glucosa al interior de las
células. El tipo II suele occurrir principalmente en personas a partir
de los cuarenta años de edad.
Fuente: Instituto Diabetes del Pacifico |