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Nota de
Pascal
Esta sección arranco fuerte por la
preocupación que tenemos aquí por este tema. Considerándolo un tema
grave, y a sabiendas que poco podemos hacer para ayudar a las personas
implicadas, esperamos que sirva aunque sea para dar animo al entorno
de cada anoréxic@ y que no se sientan solos.
Acaban de sacar una nueva Ley en Francia para
luchar contra este fenómeno. Desde ahora cualquier persona que incite
a adelgazar mas de lo normal o de consejos sobre trucos para llegar a
una delgadez extrema será pasible de multa y hasta de cárcel.
Apoyamos esta iniciativa y nos gustaría que
otros gobiernos calquen el ejemplo. Ahora solo falta dar los remedios
eficaces y asequibles a cualquier persona "enferma" para salir de su
patología.
Pascal

La vida de
Maria Ángeles
Hola!!
Bueno, hace un momento acababa de escribirle un mensaje a una chica
que me pedía consejo para ayudarla a vomitar, y es triste pero
diariamente leo mensajes de esos.
Bueno, no pretendo ser cargante ni pesada, y menos ir de psicóloga
puesto que soy la menos indicada para aconsejar que está bien y que
está mal, teniendo en cuenta que yo tengo bulimarexia (anorexia y
bulimia)
Cuando escribís pidiendo consejos para vomitar, me recordáis a mí hace
cuatro años, cuando empecé a andar el camino de mi enfermedad.
Entonces, cualquier cosa (por malísima que fuera para mí) que
consiguiera hacerme perder aunque fuera un sólo gramo me parecía
genial. Por eso me cuesta mucho negaros consejos de ese estilo, pq me
pongo en vuestra situación y sé que todo os da igual, que quereís
adelgazar a toda costa, sea cual sea el precio que tengáis que pagar
por ello.
Para todas aquellas personas que se encuentren en esa situación sólo
puedo decir que vayan a un médico, que al principio todo parece un
juego, pero yendo las primeras veces a vomitar os estáis jodiendo la
vida (hablando mal y claro).
Si estuviera en mi mano el volver atrás y borrar de mi vida el primer
día en que fui a vomitar lo haría sin lugar a dudas, porque ahora ya
es tarde.. la anorexia envuelve tu vida, se mete en tu cabeza, y luego
está tan dentro que ya no sale..
Así estoy yo, después de cuatro años de trastorno alimenticio y tras
haber estado en dos ocasiones ingresada, con el intestino destrozado,
con el riesgo de quedarme estéril y volviéndome loca por segundos..
Siempre me decís: "si yo controlo, sólo quiero perder unos cuantos
kilos"; claro, eso mismo pensaba yo y todas las personas que padecen
mi enfermedad. De veras os pensais que cuando yo empecé con esto
quería terminar como estoy ahora?
Por favor no caigáis en esto, estáis a tiempo de ganarle el pulso a la
cruel anorexia y seguir adelante libres, no la necesitáis para nada..
Espero haber servido de algo..
En cuanto a mí, hoy estoy destrozada anímicamente, me está costando
seguir adelante, y cada vez se me escapan más las ganas de vivir..
Gracias por haberme leído. Un beso a tod@s y muchísimo ánimo.
Mª Angeles
Testimonio
Tengo una hija que fue anoréxica. Hizo falta
una ola gigante de solidaridad de la familia y un excelente psiquiatra
para sacarla de allí y sobre todo hizo falta su valor, su lucha que
hacen de ella hoy en día una joven mujer bien en su piel. Deseo a
todos los padres del mundo que viven esta enfermedad con uno de sus
hijos que encuentren la fuerza, el valor, la tenacidad, la escucha e
inclusive el optimismo para ayudarles.
Jannou
BIENVENIDA A LA VIDA
Siempre me ha maravillado el mundo de la moda,
desde que era niña. Recuerdo que con sólo cuatro años, me subieron a
un escenario a dar “un pequeño paseo” me dijeron.
Fui creciendo y mi pasión por la moda no
desaparecía, al contrario, iba en aumento. Siempre miraba con admiración a las modelos,
incluso me pasaba horas mirando mi perfil en el espejo de casa. Era una niña y aún no estaba formada, estaba
delgada, muy delgada. Pero la niña, empezó a formarse y empecé a tener
algo de pecho y caderas.
Tenía 17 años y salió anunciado en el periódico
de mi ciudad que una agencia de modelos iba a hacer un casting y
decidí presentarme. Cuando llegué al lugar donde se celebraba, me
quedé muy impresionada, allí había muchas chicas, todas ellas esbeltas
y con experiencia. Entre ellas parecían conocerse bastante, hablaban
de pases y poses y yo estaba asustada y perdida.
El casting consistía en posar vestida y posar en
bikini. Era la primera vez que yo hacía algo así y no tenía ni idea de
cómo hacerlo. Evidentemente no me seleccionaron, “demasiado
verde” dijeron y una de las chicas me sugirió hacer un pequeño régimen
para la próxima vez.
Llegué a casa bastante triste y esa noche decidí
que era hora de empezar el régimen, asique cuando me llamaron a cenar,
simplemente dije que me dolía el estómago y no cené. Fui dejando de comer poco a poco, primero me
quité el desayuno, me levantaba para ir al instituto y me tomaba un
vaso de agua. No comía nada en toda la mañana y cuando llegaba a casa,
procuraba comer sola.
Llegué a comer sólo una vez al día, mi madre me
partía la carne en trocitos muy pequeños y yo la masticaba hasta que
se me hacía bola en la boca y la escupía. Me miraba en el espejo y me veía enorme, era un
monstruo y estaba gorda, muy gorda. Llevaba una talla 38,40 y quería adelgazar por lo
menos 10 kilos.
Subía a casa andando, iba corriendo a todas
partes, bebía mucha agua y no comía y aunque mi gente me decía que me
estaba quedando seca, yo seguía mirándome cada día y viéndome igual de
gorda. Empecé a llevar colores oscuros, y al instituto
iba siempre en chándal. Un chándal amplio que me quedaba enorme.
Mi madre, empezó a notar cambios bruscos en mi
carácter y decidió llevarme al médico. Me hicieron una exploración y una serie de
preguntas y me mandaron a psiquiatría y a nutrición. Me
diagnosticaron anorexia nerviosa. ¡¡¡Dios, yo anoréxica!!!! Estos médicos están
chiflados, la anorexia es una enfermedad muy gorda y yo solo quiero
adelgazar, ¿o no veis que me sobran kilos por todas partes?
Estuve en tratamiento cerca de tres años, tres
años llenos de antidepresivos, ansiolíticos y sesiones interminables
de terapia. Me costó mucho asumir mi enfermedad, asumir que
necesitaba ayuda, pero al final conseguí salir de ese horrible y
escalofriante mundo.
La ayuda de mi madre fue definitiva, ella se
sentaba conmigo a las horas de las comidas, desayunos y cenas. No me
dejaba ir sola a ninguna parte, al principio creo que llegué a cogerla
manía porque me obligaba a comer, pero sin ella, me hubiese hundido
del todo.
Hoy en día soy una mujer con curvitas y no tengo
el cuerpo de una modelo, pero tampoco me quejo. De vez en cuando me
entra la neura esa de tengo que ponerme a régimen, pero cierro los
ojos y me veo con diecisiete años y enferma, asique decido que estoy
bien así.
He aprendido a quererme tal como soy.
Por Inma
(inma@fuxyz.com)
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