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Exclusividad! Paula nos cuenta su trayectoria y su primera experiencia de actriz con una ilusión y una sencillez que desvelan la humildad y modestia de este bella mujer. Una mujer, un mundo! Paula Garber
Hoy me doy cuenta de la importancia que tiene vivir de aquello que te gusta, suerte que tienen unos pocos. Yo me siento una persona muy afortunada, cada día, tengo un ratito de hacer lo que realmente me apasiona y eso me llena de vida. Desde que tenia 15 años he realizado trabajos como modelo y spots publicitarios pero nunca me había planteado enfocar mi vida hacia caminos de este estilo. Me parecía (y parece) una profesión muy arriesgada e insegura en cuanto a un trabajo estable se refiere. Cuando tenía 18 años, trabajando de camarera en lo que era Sound Factory o más conocido anteriormente como Spook Factory, me dieron la oportunidad de ver lo que era la television, el plató y el ir por la calle detrás de la gente en plan reportera "gamberra" con un programa de un canal musical de la comunidad valenciana que se llamaba "nightclubbing" y haciendo reportajes de noche por discotecas y bares. También tengo q destacar que durante mi paso por la noche conocí a gente muy interesante que me ayudo a poder seguir realizando trabajos de publicidad, moda y televisión. Pero yo seguía sin pensar que algún dia querría seguir con esto, y por eso seguí estudiando mucho para poder entrar en medicina, que era lo que realmente quería hacer a los 18 años. Acabe el bachillerato e hice el selectivo con muchísima ilusión por estudiar. Pero la cosa no salio como esperaba, a los 15 días salieron las notas finales y medicina había alcanzado la máxima nota de corte de la historia en valencia y no había llegado por unas décimas... Seguí mirando por otras provincias, las notas eran altísimas ese año y la universidad privada en otra ciudad era algo que no podía permitirme y tampoco me sentía preparada para irme de Valencia y dejar mi gente por los estudios.Asi que tuve que decidirme por otra cosa.... Elegí estudiar nutrición y dietética, que era una carrera nueva, corta, y "aparentemente" con futuro , puesto que estábamos en un momento en el que las operaciones de cirugía estética se demandaban de manera descomunal y mas que nunca, la gente estaba obsesionada con las dietas y el cuerpo ( yo incluida). Paso el primer año y aunque no era para echar cohetes, no fue del todo mal: era más o menos fácil, "interesante" a nivel de saber lo que estabas comiendo, lo que "engordabas"...lo que le pasaba al cuerpo cuando ingerías bacterias con un alimento... Pero realmente, me conformaba con eso, no sabia lo que era tener una gran inquietud por algo y esperaba que llegara el momento en el que sin hacer nada x conseguirlo, la ilusión llamara a mi puerta. Cuando cumplí los 21 años tenia clarísimo que no quería seguir con eso, pero estaba tremendamente perdida... no tenia nada claro que hacer con mi vida y estaba en una época de gran confusión en todos los aspectos.En cuanto pasó el verano tome la mejor decisión que he podido tomar en mi vida y que lo hice, casi por casualidad y por "probar" puesto que no se cuántos cientos de cosas había probado ya y habían salido fallidas.
Me metí a un taller de teatro. Allí daba interpretación, clases de voz y juegos de improvisación. A los 4 meses de estar en el taller me sentía con una energía brutal, mi forma de pensar pesimista se había vuelto completamente optimista y me sentía una persona súper segura. Empecé a conocerme por dentro, a saber cuales eran mis miedos y mis limitaciones y poco a poco fueron yéndose gran parte de ellos. Hice un par de obras de teatro con la gente del taller y me busque una representante de actores, que aunque era consciente de que no tenia ni idea de este mundo, quería tirarme a la piscina y empezar a hacer castings... quién sabe, a lo mejor me salía algo...Y así fue, el primer casting que tuve fue para una aparición muy breve pero arriesgada con desnudo y Eduardo Noriega al lado mirándote mientras tu piensas "como voy a decir mi frase si no me sale ni voz..", en una película de Vicente Aranda, " Canciones de amor en lolita´s club". Fue una de las experiencias más MÁGICAS de mi vida, estaba completamente alucinada de lo que estaba viviendo, de como me trataban y de con quién estaba...Vicente Aranda me estaba diciendo como quería que pusiese la voz!... me sentía Penélope Cruz. El segundo casting que hice fue para una tv movie y el personaje era de dependienta tonta de una tienda de ropa, que sólo se fijaba en el físico de su clientela. Al mismo tiempo y por mi parte ( no por mi representante) me fueron saliendo cortos que aunque no eran remunerados, me daban experiencia y me permitían seguir teniendo esa sensación de que cada vez me daba menos vergüenza hacer cualquier cosa, y las hacia con mayor rapidez, me metía antes en el papel que tuviera que hacer y me olvidaba de que había alguien alrededor. Pero lo más bonito llegó en un par de meses: el rodaje de una película,(" Martini il valenciano") en el que tienes y vives cosas que no has visto ni en un libro. La película era la vida de Martin y Soler , un músico archiconocido en el siglo XVIII, que desbancó a Mozart. Aquí era uno de los personajes del reparto de la película, Olivia, una chica joven, de 17 años que vive en Madrid y en una noche de fiesta de máscaras le presentan al músico más grande del momento, el cuál se enamora de ella. Se casan y le acompaña por todo el mundo con su música. Mi personaje, tiene un hijo con Vicente ( Martin y Soler), pasaba de 15 años a 45 y vivía en el siglo XVIII, con carros de caballos, vestidos con cancanes, pelucas y bailes de máscaras.
.Recuerdo el primer día de rodaje, yo no rodaba, pero por supuesto fui, estaba loca por empezar a verlo. La calle de la lonja de Valencia y toda la zona del mercado central, había vuelto a la Valencia de hace 300 años...era impresionante la visual desde calles más lejanas, todo el suelo estaba cubierto por paja, por dónde pasaban los caballos y pequeños puestecitos de fruteros, vendedoras de flores, las mujeres llevaban jarros de agua colgando... Supongo que asÍ sería la vida en éstos años.. .A la semana siguiente ya me tocaba rodar a mi. La noche anterior, por supuesto, ni dormí, me desperté unas 5 ó 6 veces durante la noche y como rodaba de noche,(mi sesión era de 21.00h a 4.00 ese día) me dio tiempo a seguir alterándome un poquito más durante el largísimo día del 9 de julio! Cuando llegué a Burriana, que eran allí las localizaciones de mi casa de Nápoles, se veía un ambiente maravilloso. Llegué cuando la gente estaba parando a cenar con el catering en mesitas al lado de unos naranjos... esas sensaciones las tengo muy grabadas: el calorcito de verano, el sonido de los mosquitos, el ruido de los grillos, el tacto de la arenilla del suelo al pisar con las sandalias de verano, el silencio del lugar de maquillaje porque estaban rodando otras secuencias mientras maquillaban a los de la siguiente... Estaba súper nerviosa, lo recuerdo perfectamente, alucinada aún con que estaba viviendo una peli...Llegó el momento de vestirse: primero las medias blancas con las gomas para que no se bajaran al tobillo, luego el corsé bien apretadito, y encima, el precioso traje dorado de mujer casada ,ya en Nápoles, y entrando en crisis con su querido marido( como sabéis en cine las secuencias no se ruedan con una cronología, sino según conviene por las localizaciones u otras razones) y aquí yo ya tendría unos treinta y largos. Recuerdo que me pisaba el traje porque me venía largo, y tenía que subir unas escaleras con un candelabro en la mano, y mientras me achicharraba con la cera ardiendo que me caía en la mano, me tenía que levantar un poco el vestido para no pegarme un tropezón subiendo las escaleras... esta escena se repitió 7 veces, pero cada vez estaba más tranquila, ya me encontraba dentro de la escena y sólo había que hacerla de verdad. Me fui muy contenta a dormir deseando que sonara el despertador para volver a rodar más al día siguiente. Además ese día rodaría prácticamente las 12 horas de sesión, porque en casi todas las secuencias aparecía Olivia...una detrás de otra y tenía muchísimas ganas, porque cada vez te sientes más dentro del papel... Fueron dos meses maravillosos de rodaje , donde de verdad viví lo que era el " acción" y el "corten". De esto hace nueves meses y hace 8 que vivo en Madrid, estudiando teatro musical, experimentando lo que es actuar cantando y bailando y aprendiendo otras técnicas de interpretación que desconocía por completo. Después de estos dos años, lo único que puedo aportar por mi experiencia, es que no hay que ponerse límites en nada, todo lo que ames hay que intentarlo, es posible que no puedas vivir de esto o que no pares de trabajar, pero lo que no puedes hacer es ponerte tú mismo la barrera antes de dar el primer pasito. Esto es una carrera de fondo en la que trabaja el que más aguanta y no el que antes llega. Por Paula (paula_garber@hotmail.com)
EUROPA PRESS MADRID.- Tras el preestreno del próximo miércoles ante más de mil invitados en el Palau de les Arts de Valencia, 'Martini, Il Valenciano', película basada en la vida del compositor y músico Vicente Martín i Soler, nacido en Valencia en 1794, se estrenará en la sala Kinépolis de Paterna para el gran público el próximo viernes 1 de febrero. La producción, en la que han intervenido alrededor de 2.000 figurantes vestidos del siglo XVIII en torno a un reparto coral encabezado por el actor Toni Cantó (Martín i Soler) y dirigida por Miguel Perelló, verá la luz tras nueve semanas de rodaje. Los palacios, teatros, iglesias, colegios y centros históricos de Burriana, Godella, Valencia, Requena o Villena, han emulando las calles, las cortes y las casas de Viena, Nápoles, Londres o San Petesburgo. En este contexto, el filme narra la historia de amor de Martín y Soler con Graciela (Ariadna Cabrol), su amante, con la que nunca llegó a vivir, en gran parte por culpa de la madre de ésta, María Luisa Petralosa (Jacqueline Del Arco), que envidiaba la bella voz de su hija. Martín i Soler fue un hombre tremendamente sensible, divertido y vividor, quien se casó con Olivia (Paula Garber), con la que tuvo dos hijos y que murió ejerciendo de profesor de música en la ciudad de San Petesburgo donde está enterrado y se conserva gran parte de su obra. La pasión por la música de Vicente Martín y Soler se gestó siendo un niño en Valencia, de la mano de Mosen Pasqual. Alentado por él, a los 18 años se mudó a Madrid para vivir de la música; este fue el primer paso de una larga, exitosa y fructífera carrera que le llevó a vivir en Viena, Nápoles, Londres y San Petesburgo.
Vuelvo a dar las gracias a Paula por su paciencia y el tiempo que invirtió en soportarme! Pascal Leurquin
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